sábado, 8 de abril de 2017

Resumiendo | Marzo 2017

¡Buenas!

Pues ha llegado el momento de resumir mi mes de marzo en tema libresco. Lo primero, las COMPRAS, en vídeo. No han sido muchas, pero teniendo en cuenta lo leído... en fin.


Y LECTURAS pues... ¡ya os hablé de las que hice! Así de triste fue mi marzo...

* Empecé con El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger, que utilicé para salir de un parón lector en el que me metí de lleno a principios de mes. Y funcionó. Lo disfruté igual que cuando lo leí en el colegio. No llega a ser mi libro favorito, pero es una lectura ágil que siempre que me puse con ella, me entretuve. Además, menciona unos cuantos libros y películas que por supuesto tengo apuntados. 3.5/5

* Memorias de África, de Isak Dinesen, es uno de ellos. No lo tenía, y lo quería leer desde hace tiempo, así que ya que apareció mencionado en El guardián entre el centeno, aproveché y me lo compré. Como os comentaba en la reseña, es un libro para disfrutar tranquilamente. Al no ser novela, es menos rápido de leer, pero es muy, muy interesante para conocer un tipo de vida que para muchos nos es tan lejana. A los que hayáis visto la película os diría que leyerais el libro, porque se han quedado con la esencia, y han focalizado en la relación entre dos personajes nada más, y se pierde muchísimo, si realmente os interesa saber sobre la vida en África en la época colonial. 4/5

Por último, me puse con El décimo círculo, de Jodi Picoult, y esa lectura se me está atascando. No por la historia, porque trata un tema interesante, como todos los libros que he leído hasta ahora de la autora, sino por la edición en que lo tengo, que la verdad, es bastante fea, y pesada. Vaya, poco práctica y apetecible.


Y a vosotros, ¿qué tal os ha ido marzo?

lunes, 3 de abril de 2017

Memorias de África - Isak Dinesen

La última historia que me he terminado ha sido esta, un libro al que tenía muchas ganas, del que quería ver la adaptación, y que me ha... sorprendido. Ahora os cuento.


Título original: Out of Africa
Año: 1937
Traductor: Barbara McShane y Javier Alfaya
Edición: DEBOLS!LLO, 2016
Origen: Comprado
Leído: 20 - 30 mar. 2017
Valoración: 4/5
Adaptación: Memorias de África (1985)

En la edición que yo tengo, que es esta que veis, se incluye Sombras en la hierba, el cual aún no he leído pero que sigue con la temática de Memorias de África. Como siempre, os dejo enlace a la página de Goodreads.


Argumento: (Goodreads)

Memorias de África y Sombras en la hierba reflejan la pasión de la autora por una tierra que se convirtió en su destino. Su experiencia personal da lugar a dos obras que son una encendida declaración de amor a unos paisajes, a unas gentes y a unas culturas situadas en el polo opuesto de lo que había sido su pasado familiar y social.

Poseída por la misma pulsión de Sherezade, Isak Dinesen nos sumerge en un mundo que se prolonga a lo largo de páginas encantadas: el de su vida en África y el de la vida de los que la rodeaban, europeos o somalíes, kikuyus o masais. Son muchos los personajes y muchas las anécdotas que atraviesan como corrientes subterráneas este volumen. Sin embargo, el papel protagonista lo ostenta quien nunca ha dejado de tenerlo: la vida, siempre diversa, indomable, cruel y tierna.


Opinión:

Como os decía, hacía tiempo que me picaba la curiosidad por Memorias de África, sobre todo después de que Debolsillo lo sacara en esta edición tan mona (y económica...), pero fue el que saliera mencionado en El guardián entre el centeno el detonante para que me hiciera con él de una vez y lo leyera. (De paso "descubrí" Amazon y su gran eficacia en sus envíos.)

Según comencé a leer, me llevé un ligero shock. ¡No era una novela! Ilusa de mí... La idea que tenía de la película (que no vi), romántica y ñoña, de actores guapos, me llevó a pensar en una novela landscape o algo así. Pues no, chicos. Son ME MO RIAS, tal cual. Es decir, una autobiografía. Lo cual no es ni mejor ni peor, simplemente que lo sepáis, y no quedéis flipados como yo xD. Bueno, pues una vez metida ya en materia, me gustó mucho. Me ocurría algo raro mientras leía este libro; me costaba ponerme con él, me daba como pereza, pero luego leía y leía y no quería parar. Supongo que eso es algo bueno, ¿no?

Isak Dinesen es el pseudónimo de Karen Blixen, una baronesa de Dinamarca, quien se encarga de narrarnos sus días en África. A lo largo de su historia se puede ver que era una mujer fuerte y decidida. Llegó a África a principios del siglo XX, y con su marido creó una plantación de café en Kenia. Lo que realmente me interesó fueron las descripciones que hace la autora, tanto del lugar como de las gentes o de la vida que llevaba allí, todo para lograr situar al lector, ignorante de ese estilo de vida, en una granja africana. Y para mi gusto lo hace de una forma muy natural y sincera, mostrando a veces incomprensión hacia determinadas actitudes de los nativos, y otras defendiendo la actuación de aquellos, en según qué situaciones. En ningún momento me ha parecido crítica con unas formas de vida tan diferentes a la suya (y a la nuestra), simplemente las apoyaba o no.

También me sorprendió la manera en que logró ser aceptada por aquellas gentes, a las que sí, daba trabajo, pero ella no dejaba de ser una colona más. Imagino que igual que no critica en su relato las actuaciones de los nativos, in situ también intentaría adaptarse a ellos y entenderles.

La parte que menos me gustó y la verdad, se me hizo pesada, es la última, donde relata sus últimos días en la granja y cómo fue repartiendo sus posesiones antes de volver a su país.

En fin, que es una lectura que recomiendo, ya que es muy útil para conocer, de primera mano, una zona y unas gentes que muchos de nosotros no vamos a ver. Ahora veré la película, que imagino se haya centrado en los blancos que pasaban por la casa de Blixen en sus viajes por la zona.

Adiós, adiós, os deseo que muráis en el viaje, las dos (jirafas), de manera que ninguna de esas nobles cabecitas que ahora se levantan, sorprendidas sobre la jaula, recortándose contra el cielo azul de Mombasa, sea llevada de un lado para otro, sola, en Hamburgo, donde nadie sabe nada de África.
En cuanto a nosotros, nos tienen que hacer un daño muy grande antes de que podamos decentemente pedir a las jirafas que nos perdonen el daño que les hacemos.